La flor nacional

En Chile las plantas son muy variadas, y aunque todas son hermosas, hay algunas más importantes que otras desde algún punto de vista en particular.

Un muy buen ejemplo de esto es la flor nacional de Chile, que es la flor copihue, cuyo nombre científico es Lapageria rosea, y que es endémica de la zona central y sureña del territorio chileno. Esta planta tiene un gran valor ornamental y también histórico, y sus colores pueden ser rojos o ir hasta al blanco puro. Desde hace muchos años esta planta de flores se encuentra dentro de la categoría de grave peligro de extinción según las autoridades naturales de Chile, y por su participación en leyendas, en libros, historias e incluso en la música tradicional del pueblo chileno.

Esta flor pequeña, que hace unos cuarenta años que posee el honorable título de ser la flor que representa a la nación de Chile, posee un tallo del tipo de una enredadera que es muy flexible y un poco leñoso, y unas raíces poco profundas pero muy tupidas, que forman remolinos en el subsuelo y que brotan a través de un tubérculo mediante el cual se realiza por lo general la plantación de esta especie en particular. Sus flores, que es nuestro punto focal en este tema, son de un tamaño mediano, y aunque es muy sorprendente, no presentan ningún olor en particular, pero sí tienen una gran cantidad de estambres de dos colores, algunos de ellos son de color blanco y otros son de color amarillo muy claro. Posee un fruto pequeño que no se consume por los humanos, el cual en su interior contiene numerosas y diminutas semillas de color verde cuando no están maduras y de color café cuando sí lo están.

Esta hermosa flor es un símbolo de los campos de Chile.