Los tesoros salados de Chile

Chile es un país muy famoso por sus impresionantes paisajes y por su naturaleza característica. El país está ubicado en una zona en la que predomina el paisaje montañoso, y además los grandes volcanes, pues buena parte del territorio chileno se encuentra sobre el cinturón de fuego del Pacífico.

El paisaje montañoso alberga una enorme cantidad de diversidad biológica que identifica al país, pero lo más sorprendente son sus grandes accidentes naturales.

Uno de ellos es el llamado Salar de Atacama, y recibe su nombre por ser un gran depósito de sal, y el más importante de Chile. Se ubica en la Región de Antofagasta, a más de dos mil metros sobre el nivel del mar y cuenta con una gran extensión de unos tres mil kilómetros cuadrados aproximadamente, lo que convierte a este lugar en la tercera salina más grande de América Latina y de todo el mundo. Existe una gran concentración de sustancias importantes como el bórax y el litio, y a pesar de ello existe una fauna muy diversa que se caracteriza por la abundante concentración de flamencos, que se encuentran protegidos principalmente en la reserva Nacional Los Flamencos, que cuenta ya con casi treinta años de fundada y se divide en varios sectores con una flora y fauna diferente en cada uno de estos.

En cuanto a la fauna, existen, como es obvio, grandes concentraciones de flamencos, pero también de zorros grises y culpeos, además de vizcachas que son una especie de roedor típica de la zona. También hay aves como golondrinas, gaviotas andinas, cóndores; y también conviven aquí ñandúes y chululos.

En lo que respecta a la flora existe paja brava, cachiyuyo, tamarugo, frankenia y muchas otras especies.

El salar de Atacama es sin dudas un lugar fascinante de las tierras de Chile que llama la atención de todos lo que lo visitan.