El paraíso natural

En este mundo cada vez más industrializado, en el que las ciudades crecen con paso vertiginoso, los parques naturales son verdaderos santuarios de flora y fauna. Las personas necesitan un lugar a donde escapar de sus ajetreadas vidas, y los parques proveen ese paraíso. Además, con las ciudades ganando terreno, los bosques y áreas verdes pierden espacio vital, y las personas olvidan que necesitamos la naturaleza para subsistir. No solo porque de ella proviene nuestro sustento alimenticio, sino que además purifica el aire que respiramos y actúa como barrera ante los rayos del sol.

Es por eso que en años recientes los gobiernos e incluso la Organización de Naciones Unidas han tomado un especial interés en este tema. Y ya va siendo hora, porque los daños que le hemos ocasionado a la Tierra exceden ya lo perdonable.

Se han creado programas de reforestación, de cuidado a la flora y fauna, se realizan campañas para que las personas tomen conciencia de sus actos, pero toda medida que se tome es minúscula comparado con lo maltrecha que hemos dejado a la naturaleza.

Por eso se han puesto de moda los parques naturales, no en un sentido banal, sino que los gobiernos los están utilizando como estrategia para preservar la naturaleza. En Chile existen decenas de parques que funcionan también como reservas de la biosfera, en los que se pueden encontrar decenas de especies de flora y fauna en peligro de extinción. Chile, por ser un país tan alargado, presenta diversos climas y por tanto diferentes ecosistemas, lo que le da un lugar privilegiado en cuanto a posibilidades de preservación del ambiente.

Estos parques están abiertos al público todo el año, y cuentan con diferentes instalaciones como restaurantes, museos, salas de convenciones y cines en los que se proyectan documentales relacionados con la naturaleza endémica del país.